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EFIK | 24 octubre 2019 |

Productividad en el trabajo

Si nos enfocamos en el objetivo principal de todos los negocios del mundo sin duda llegaremos a una conclusión… La finalidad que busca una empresa es que sus trabajadores sean productivos. Y es que según la medida de productividad de los empleados, el resultado a esperar de una tarea será de una manera u otra.

Aunque parezca una tontería, hay métodos y pequeños detalles en nuestro día a día que puede conseguir que seamos más o menos productivos según nuestro entorno, actitud o hábitos. ¿Te gustaría saber cómo podemos ser más productivos? En ese caso sigue leyendo este post y descubrirás que influye en nuestra rutina diaria para que podamos ser más o menos productivos. ¿Preparado? ¡Empecemos! 

La productividad… ¿Depende de algún factor?

Pues sí. Efectivamente la productividad depende de varios factores internos y externos a la empresa. De hecho, como te puedes imaginar, la productividad tiene una estrecha relación con el nivel económico de la compañía. Si lo piensas de esta forma le encontrarás sentido ya veras: 

Si la productividad de los empleados es mayor, se obtendrá de manera directa un mayor nivel de producción, y por lo tanto, esto aumentará el nivel de venta de los recursos. Por este motivo, todo aquello que esté relacionado con la productividad de una empresa debe estar supervisado por un responsable que estudie cómo puede conseguir influir en la producción de sus trabajadores de forma positiva. 

Uno de los factores a tener en cuenta a la hora de especificar la eficiencia de una plantilla son:

Autonomía de los empleados

Como es comprensible, cada uno de los trabajadores debe de tener un cierto tipo de “libertad” a la hora de poder realizar sus tareas laborales. Aunque parezca poco coherente pero, si la persona trabajadora se siente vigilada, controlada y con una presión constante, es muy probable que la productividad de dicha persona se vea afectada negativamente, haciendo que disminuya su sentimiento de libertad, y por lo tanto, no se sentirá motivado a la hora de ejercer sus tareas. 

Es muy importante tener confianza con nuestro empleado, sin confianza, tanto la productividad, la calidad del trabajo, la relación trabajador – empresa… Se verá afectado negativamente. 

Positividad

Este factor está relacionado con el párrafo anterior. Es muy importante que el trabajador se sienta en todo momento motivado y con una mentalidad positiva. Si podemos lograr estos dos aspectos fundamentales, hemos conseguido un gran avance con la productividad de nuestro trabajador. Esta persona se sentirá a gusto con la empresa, su actitud a la hora de enfrentarse a posibles problemas laborales o tareas también se verán reflejadas en el aumento de rendimiento personal.

Entorno de trabajo adecuado

Sin duda este factor es uno de los más influyentes e importantes. Y de hecho, es uno de los puntos donde las empresas no hacen mucho hincapié. Debemos de tener en cuenta que el entorno de trabajo supone el espacio donde nuestro empleado estará 8 horas diarias conviviendo con otras personas. 

Por este motivo, es de vital importancia tratar de mantener la zona de trabajo en unas condiciones favorables para el trabajador. Pequeños detalles como que la persona cuente con luz solar natural, una correcta climatización o un espacio adecuado son vitales para incentivar la productividad. 

¿Podemos ser más productivos?

Si. La respuesta es muy clara. Teniendo en mente diversos factores como los que te hemos comentado anteriormente puede hacer que la productividad de nuestros empleados aumente y se vea reflejada en su jornada laboral. 

De hecho, existen técnicas y estrategias que consiguen que nuestra productividad puede mejorarse con el paso de los días. Así que olvídate de la típica frase de “cuantas más horas estés en la oficina más productivo serás”… ¡Todo depende de ti!

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